LA OPERATIVA EN FECHAS NAVIDEÑAS

Por Miriam Sánchez

En épocas festivas son muchos los que tratan de aprovechar que tienen más tiempo libre para operar en trading, en muchas ocasiones debido a las complicaciones de compatibilizar esta tarea con su labor profesional. Pero hay que tener mucho cuidado, y es que si no tenemos en cuenta determinadas pautas que veremos a continuación podemos cometer graves errores y hacer que nuestra experiencia en trading estos días no sea precisamente buena.

Operar durante la época navideña no es nada fácil, incluso es aconsejable ver los gráficos desde la barrera si no lo terminamos de ver claro. La razón es muy sencilla: en realidad, debido a los festivos en los mercados financieros, la liquidez y el volumen de operativas baja considerablemente, y esta es una de las razones determinantes para no operar. El motivo por el que siempre me inclino a operar con determinados activos financieros es que su mayor volumen de operativa y liquidez permiten al precio moverse de manera racional, y bien sabemos que todo movimiento racional es mucho más fácilmente analizable y, por tanto, más fácil de predecir y de obtener beneficios en nuestro trabajo.

La liquidez de los mercados en época navideña cae considerablemente

Sin embargo, en estas fechas estos niveles caen considerablemente, y esos activos que parecían más seguros a la hora de operar se convierten en activos al nivel de los demás, donde el ruido es mayor y donde es relativamente fácil sacar nuestros trades en rojo. Activos financieros líquidos dejan de serlo, y todos sabemos el riesgo que ello conlleva… por esta razón la diferencia entre operar o no en estas fechas suele estar en nuestra aversión al riesgo. Aquellos traders con un perfil de riesgo mayor estarán encantados con la idea de seguir operando a pesar de los peligros que ello conlleva; sin embargo, aquellos traders que prefieran una operativa más segura y no precipitarse ante la posibilidad mayor de perder capital se decantarán por descansar estos días y no trabajar en el trading a la espera de una mayor seguridad financiera, de esperar a que el mercado vuelva a la normalidad.

Pero tengo que decir que no solo las festividades, que son las que mantienen a determinados mercados clave cerrados, son las que nos impiden operar de manera segura. Tengo que destacar también la importancia de tener en cuenta que estos días precisamente coinciden con los de finales del año, por lo que es importante que conozcamos cuál es el comportamiento habitual de un mercado a finales de año.

Objetivos cumplidos / no cumplidos vs objetivos por cumplirse

A comienzo de un nuevo año, los Bancos Centrales siempre tratan de establecer diversos objetivos que tratarán de alcanzar a lo largo de esos 12 meses. Metas relacionadas en cuando al crecimiento de la economía en general, algo que podemos concretar en cuanto a valores del PIB, IPC o tipos de interés que se pretenden alcanzar, por ejemplo. A lo largo de todo ese tiempo, las distintas medidas y planes que se han configurado se empiezan a llevar a la práctica, y precisamente en ese momento es cuando se va demostrando si realmente los mercados son capaces de cumplir o no sus expectativas, y aunque rara vez se da esta situación, incluso llegar a superar metas. Por eso si entendemos cuáles son los planes nada más empezar el año, entenderemos muy bien los movimientos de los gráficos según se van publicando de manera cíclica determinados datos clave que nos ayudarán a medir el crecimiento global de la economía.

Por esta razón, entendiendo de una manera racional la parte fundamental no tendremos más que hacer un seguimiento diario para entender cada movimiento del mercado, poder anticiparnos a él y obtener el máximo beneficio posible. El problema lo vamos a encontrar a finales de año. Cuando un año está a punto de terminar, una economía sabe de sobra si va a cumplir los objetivos o no, podemos decir que la “la lucha” por tratar de alcanzar las metas ha llegado a su fin, por lo que, tanto si se han cumplido objetivos como si no, una economía no estará pendiente de lo que pase en los últimos días, los correspondientes a fechas navideñas, si no que realmente estará ya más atento a la hora de fijar objetivos para el próximo año, en este caso el 2020.

Ejemplo de la operativa a lo largo del año

Un caso muy gráfico lo encontramos precisamente en este año. Cuando comenzó 2019, las economías establecieron determinados objetivos, los cuales, debido a la desaceleración económica, uno de los principales protagonistas de los últimos meses, no llegaron a cumplirse. Ha sido una de las principales preocupaciones de los países, los cuales han luchado por elevar el crecimiento de sus economías o, en muchas ocasiones, por no entrar en recesión.

El comportamiento de cada uno de ellos ha ido cambiando, ya que hemos pasado de ver importantes esfuerzos por tratar de incentivar el crecimiento de la economía para evitar la recesión y cumplir con las expectativas a observar cierta pasividad al asumir que dichos objetivos no se verán cumplidos este año y poner todas las esperanzas en tratar de corregir la situación de cara al próximo año 2020. Este es precisamente otro de los problemas de operar en época navideña, fechas coincidentes con el final del año, en que los mercados dan por finalizado el año y tienen sus miras puestas en lo que tratarán de alcanzar en el siguiente.

Este interés menor hacia finales de año es lo que hace más aconsejable aun no tomar decisiones financieras, si no esperar a un próximo año que despertará mayor interés y nos ofrecerá un sinfín de nuevas operativas, las cuales con el aumento de volumen o liquidez presentarán una mayor rentabilidad y nos permitirán de manera más sencilla obtener beneficio por las mismas. Por esta razón, mi consejo es no operar en épocas navideñas y tener la capacidad de saber esperar a que llegue un momento más adecuado, momento que nos permitirá obtener beneficios más seguros.