DIVERSIFICA TU RIESGO, PERO NO ARRIESGUES CON DEMASIADA DIVERSIFICACIÓN

Por Miriam Sánchez

Siempre he expresado la importancia que tiene operar correctamente en trading a través de un plan de actuación correcto y testado a lo largo de meses que pueda asegurarnos su eficacia y fiabilidad. Pero por encima de todo siempre he sido una gran defensora de la importancia de gestionar adecuadamente el riesgo, ya sea ajustando correctamente el stop loss, no sobreoperando por encima de nuestras posibilidades o no fijando unos objetivos en nuestra recogida de beneficios. Hoy quiero hablar de la importancia de la diversificación y cómo nos ayudará en nuestra obtención de mayor cantidad de beneficio.

Diversificar en trading es algo importantísimo, y gracias al apalancamiento es una realidad. Con los buenos apalancamientos además que nos ofrece AxiTrader, podemos aprovechar y diversificar de una manera segura, sin poner en riesgo nuestra cuenta en ningún momento si realmente sabemos cómo manejarlo. Pero no debemos abusar de la diversificación, no obstante.

La importancia de la diversificación y de los ratios riesgo-beneficio

Como bien sabemos, diversificar significa operar en distintos activos financieros a la vez con la finalidad de hacer nuestra cartera de inversiones más variada. Como bien podemos deducir, si decido operar únicamente en un activo financiero me arriesgo a que en determinadas circunstancias alguna operación me pueda llegar a salir mal, y si esto ocurre estaré perdiendo dinero y no obtendré ningún tipo de retorno. Sin embargo, si decido operar en varios activos financieros estaré repartiendo mi riesgo, por lo que si llega a haber alguna operación que me sale mal no supondrá un mayor problema, puesto que si he realizado otras operaciones exitosas que finalmente en compensación me estará revirtiendo un beneficio.

 

Para que mi resultado final de operativas sea beneficioso a pesar de alguna operación con pérdidas, aconsejo que estemos siempre muy atentos a los ratios de riesgo-beneficio que se nos presenten en las operaciones. Los ratios de riesgo-beneficio deben ser positivos, y como poco suelen ser de 1:1, de tal manera que la cantidad arriesgada debe ser igual al potencial beneficio. Yo siempre me suelo sentir más segura operando con ratios de riesgo-beneficio 1:2 – 1:3, por los cuales estoy arriesgando una determinada cantidad a cambio de ganar dos o tres veces más. Está claro que, arriesgando una cantidad fija, en el caso de que pueda llegar a haber alguna que otra operación con pérdidas, seguiré obteniendo beneficio, y no poco precisamente. En eso consiste gestionar adecuadamente el riesgo, y una de las finalidades principales es que no pierda todo lo ganado por una única operación con pérdidas, algo que pasa a muchos Retail Traders, los cuales empiezan a operar sin tener una guía demasiado clara sobre cómo deben gestionar el riesgo.

Una cartera variada te generará beneficio, pero no abuses con la diversificación

Pero tanto afecta negativamente el defecto como el exceso y, aunque es cierto que lo más adecuado es diversificar, también es cierto que una diversificación en demasía nos podrá hacer perder dinero. Operar en demasiados activos financieros puede llegar a resultar contraproducente si no sabemos llevarlos adecuadamente. No debemos pensar que por operar en mayor cantidad de mercados obtendremos mayor cantidad de beneficios, nada más alejado de la realidad. Operar en demasiados mercados nos hará no llegar a conocerlos ni controlarlos en realidad, lo cual se volverá en nuestra contra y realmente podría ser la razón que cause que igualmente podamos llegar a perder nuestra cuenta. A lo largo de mi experiencia te diré que he obtenido mucho más beneficio operando con unos pocos activos financieros que tratando de abarcar demasiados.

Por ello, mi consejo es que en el momento que decidamos hacer trading tratemos de focalizar nuestra tarea en un determinado número de subyacentes. A nuestra elección está la posibilidad de escoger commodities, índices, acciones o pares de divisas, por ejemplo. El hecho de que elijamos unos u otros estará en función del tipo de rentabilidad que queramos obtener, si la queremos a un corto o largo plazo, o el tiempo que estemos decididos a destinarle al día, entre otros tantos factores, por ejemplo.

¿Has pensado ya en qué te vas a especializar?

Una vez hayamos decidido qué tipo de activos financieros queremos operar y concretemos dentro de ese campo cuáles son los más adecuados, a continuación, deberíamos focalizarnos exclusivamente en ellos y centrarnos por todos los medios en la que será una de las tareas que más trabajo nos llevará: aunaremos todos nuestros esfuerzos en conocer esos mercados lo máximo posible, tanto a nivel fundamental como a nivel técnico. Con ello me refiero a que primero deberemos conocer su historia y su contexto sociocultural, político y económico. Para operar un mercado primero deberemos entenderlo, y si apelamos a la parte más racional el trading nos pondrá en bandeja las mejores operaciones para poderlas incluso aprovechar desde el punto exacto en que más beneficio nos puedan reportar. Pero no todo queda ahí.

Una vez comprendida y analizada perfectamente al detalle la parte fundamental del subyacente, a continuación, viene el estudio detallado del gráfico o gráficos en cuestión, conocer los puntos más importantes, los recorridos que ha marcado el gráfico a lo largo de los años, los tipos de tendencia que ha marcado y los factores que le han ido afectando a lo largo del camino. Aunque no es cierto que la historia se tenga porqué repetir, si es verdad que si conocemos su pasado podremos comprender movimientos futuros y saber cómo pueden afectarle determinadas circunstancias, tanto internas como externas, dentro de un marco más fundamental.

Por ello, como digo, mi consejo es que jamás tratemos de abarcar numerosos gráficos pensando que así haremos más rentable nuestra cuenta. Es mejor operar con pocos, pero conocerlos al detalle, lo que supondrá un arma muy poderosa para realizar operativas más seguras y entrar con unos objetivos perfectamente definidos, además con la seguridad que da el poder fijar movimiento con un conocimiento previo exhaustivo del mercado. Si en ese momento no se presenta ninguna operación, no entremos en la tentación de operar otro mercado mientras tanto: esperemos pacientemente a una señal de entrada que nos dé la fiabilidad suficiente y no nos meta en ningún apuro.