REPERCUSIONES DE LA DESACELERACIÓN ECONÓMICA EN LA UNIÓN EUROPEA

La preocupación por el crecimiento de la economía en la Unión Europea es una de las grandes inquietudes en la actualidad. Mario Draghi acrecentó esta preocupación hace solo unos días anunciando en Bruselas una serie de medidas destinadas a paliar la fuerte rebaja sobre las previsiones de crecimiento de la Unión Europea. Por un lado, uno de los temas centrales es la “no subida de los tipos de interés”, decisión que podría seguir extendiéndose hasta, por lo menos, el año 2020; por otro lado, otro foco de atención se encuentra en la ampliación de las inyecciones de liquidez a las entidades financieras para facilitar la concesión de créditos. Lo que se pretende está muy claro:  reactivar la economía en el continente, la cual, una vez más, vuelve a mostrar síntomas de agotamiento.

Se sospecha, no obstante, que el presidente del Banco Central Europeo lo que pretende es salir del paso de un proceso de desaceleración económica cuyo pleito ha desencadenado una fuerte alarma en las Bolsas europeas. La situación no podría ser de mayor incertidumbre en la Unión Europea, donde el desenlace del brexit, además, sigue siendo una de las mayores incógnitas. Es más, hace tan solo unas semanas ya se anunció la ralentización en la economía alemana, país fundamental en la Euro Zona. Lo que pretende la Unión Europea en este momento es intentar evitar que se produzca un desplome, previniendo para asegurar líneas de financiación a los mercados.

Después de las impactantes declaraciones, a lo largo de las siguientes semanas se calibrará el impacto de la estrategia del Banco Central Europeo con la intención de reactivar la economía con el propósito de asegurar las inversiones. Uno de los objetivos parece estar muy claro: no cometer los errores del pasado. Es por ello que, teniendo en cuenta el panorama actual, la Unión Europea se enfrenta a un año muy complicado, también a nivel político.

Crecimiento de la economía en la Unión Europea

Mientras que Estados Unidos parece anunciar un crecimiento en 2019 del 2,6% a pesar de un impacto negativo del crecimiento de la economía en este primer trimestre, impacto que parece ser temporal, la situación de la Unión Europea es muy diferente. Tal y como podemos observar en las encuestas de confianza empresarial, especialmente en el sector industrial, la mayor parte de los países está en terreno negativo. Mientras que el incremento del proteccionismo a nivel mundial apenas ha dañado a la economía americana, muchas economías europeas se han visto notablemente castigadas. De esta manera, países que presentan una amplia vocación exportadora, como es el caso de Alemania, o aquellos que más problemas domésticos tienen, como Italia, son los que más están sufriendo las consecuencias.

Por lo que a Italia se refiere, cada vez son mayores los temores sobre la incapacidad del país de poder cumplir con los objetivos de déficit del 2% acordado con Bruselas, aún más si tenemos en cuenta que estos presupuestos ya planificaban un crecimiento en el año 2019 de un 1% y a día de hoy se encuentran en recesión. En este preciso momento, la única solución podría ser el amparo del BCE, posibilidad cada vez más difusa si nos atenemos a las actas de la Reunión Política Monetaria del mes de enero en las que se condicionaban las posibilidades de liquidez a bastante trabajo técnico previo. La economía española también sufre las consecuencias en este marco de desaceleración, aunque las cifras de confianza inversora se mantienen muy por encima de la media europea.

Por lo tanto, Europa se enfrentará este año a un año muy complicado tanto económica como políticamente hablando, con la peor evolución de la economía desde 2009. Además, son muchos los que desearían una crisis institucional de Europa, como por ejemplo parece ser el deseo de Vladimir Putin, quien considera que de esta manera se mermaría su capacidad de influencia y su poder global, algo que la haría más débil.

Visión de la UE en el mundo

El euro vuelve a estar en entredicho por parte de inversores y economistas en todo el mundo debido a la cercanía de una posible nueva crisis en 2020. Por su parte, la Comisión Europea además ya ha considerado a China como un competidor económico y un rival sistémico, planteando la necesidad de forjar una relación comercial y económica más equilibrada con el mismo. A lo largo de la última década, la influencia política de China y su poder económico ha crecido a una velocidad abismal, lo que refleja claramente sus intenciones de convertirse en un líder mundial. El presidente de Empleo y Crecimiento, Jyrki Katainen, ha concluido que la Unión Europea debe cooperar con China en áreas de interés común pero también buscar una relación económica más equilibrada para poder garantizar así la igualdad de condiciones para las empresas.

Elecciones al Parlamento Europeo

Por si fuera poco, en medio de esta desaceleración sin muchas posibilidades de solución por el momento tendrán lugar las elecciones al Parlamento Europeo, acontecimiento muy importante para el porvenir del continente. Durante los próximos años no solo habrá que hacer frente a una desaceleración que podría convertirse en recesión en caso de gestionarse mal, si no que también deberemos tener en cuenta las negociaciones del marco presupuestario de la Unión Europea, la cual se produce cada 6 años.

Por ello, los responsables políticos que así salgan elegidos deberán ser capaces de dar a conocer el presupuesto de la Unión Europea hasta 2027. Con ellos deberán poder convertir a la Europa estancada que nos encontramos ahora en una región próspera, tal cual se la recuerda años atrás. El marco presupuestario será una de las principales herramientas para conseguirlo.

Siempre hay una solución para cada problema, pero en este caso no es nada fácil. La Unión Europea ya nació con deficiencias. Si la intención es avanzar en la definición de políticas fiscales comunes o en el empleo de instrumentos financieros que difuminen el riesgo, es importante disminuir el impacto primero sobre las economías más saludables, volviendo al Tratado de Maastricht y estableciendo condiciones severas y comunes para la pertenencia a la Unión Europea, así como mecanismos de salida para los países incumplidores.  Siempre que salgamos de factores como condicionalidad, apertura real de mercados internacionales y responsabilidad estatal, la Euro Zona estará destinada al fracaso.

Está muy claro que la Unión Europea es un marco institucional necesario para que los países puedan competir en mercados internacionales, pero si las circunstancias siguen por este camino el euro estará seriamente amenazado.

La información proporcionada aquí ha sido producida por terceros y no refleja la opinión de AxiTrader. AxiTrader ha reproducido la información sin alteración o verificación y no garantiza que este material sea exacto, actual o completo y no se debe confiar como tal. La información no debe interpretarse como una recomendación, consejo de compra o venta, o una solicitud de oferta de compra o venta de cualquier producto financiero, o para participar en alguna estrategia de trading en particular. Los lectores deben buscar su propio consejo. La reproducción o redistribución de esta información no está permitida.

Los CFD son instrumentos complejos y presentan un riesgo elevado de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 74% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero cuando operan CFD con este proveedor. Es preciso que considere si entiende bien cómo funcionan los CFD y si puede permitirse correr el riesgo, que es elevado, de perder su dinero.